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JUDITH VANEGAS TAPIA

MOVIMIENTO DE REGENERACIÓN NACIONAL

Ley: CONSTITUCION POLITICA DE LA CIUDAD DE MEXICO

Tipo: PROMULGACION

Nombre: CON PROYECTO DE DECRETO POR EL QUE EL CONGRESO DE LA CIUDAD DE MÉXICO, III LEGISLATURA, DECLARA EL 29 DE MARZO DE CADA AÑO COMO EL “DÍA DE LAS Y LOS CARNAVALEROS” EN LA CIUDAD DE MÉXICO, EN RECONOCIMIENTO A SU LABOR EN LA PRESERVACIÓN, PROMOCIÓN Y TRANSMISIÓN DE LOS CARNAVALES COMO EXPRESIÓN DE IDENTIDAD CULTURAL, TRADICIÓN POPULAR Y PATRIMONIO CULTURAL INMATERIAL DE LOS PUEBLOS, BARRIOS Y COMUNIDADES DE LA CIUDAD DE MÉXICO

Propuesta: I. TÍTULO DE LA PROPUESTA DECLARAR EL 29 DE MARZO DE CADA AÑO COMO EL “DÍA DE LAS Y LOS CARNAVALEROS DE LA CIUDAD DE MÉXICO”, EN RECONOCIMIENTO A SU VALOR COMO EXPRESIÓN DE IDENTIDAD COLECTIVA, TRADICIÓN POPULAR Y PATRIMONIO CULTURAL INMATERIAL DE LOS PUEBLOS, BARRIOS Y COMUNIDADES DE LA CIUDAD DE MÉXICO. II. OBJETO DE LA PROPUESTA Declarar para la Ciudad de México el 29 de marzo de cada año como el “Día de las y los Carnavaleros de la Ciudad de México”, con el propósito de reconocer su labor en la preservación, promoción y transmisión de los carnavales como una de las expresiones culturales más representativas de los pueblos, barrios y comunidades de la capital. Lo anterior, considerando que los carnavales constituyen una manifestación cultural comunitaria en la que participan comparsas, personajes tradicionales, músicos, danzantes y habitantes que, mediante procesos de organización colectiva, preservan y transmiten estas celebraciones de generación en generación, fortaleciendo la identidad cultural, la cohesión social y la memoria histórica de las comunidades. III. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA La Ciudad de México se distingue por la diversidad cultural que existe en sus pueblos, barrios y colonias, donde las tradiciones y celebraciones comunitarias forman parte esencial de la identidad social. Entre estas manifestaciones culturales destacan los carnavales, festividades que han sido transmitidas de generación en generación y que constituyen una de las expresiones más representativas de la vida comunitaria en distintos puntos de la capital. Los carnavales no solo son celebraciones festivas, sino espacios donde se preservan prácticas culturales, símbolos, personajes tradicionales, danzas, música y formas de organización colectiva que reflejan la historia y las costumbres de las comunidades que los realizan. En estas celebraciones participan comparsas, músicos, danzantes y habitantes de los pueblos y barrios, quienes mediante el trabajo comunitario mantienen viva una tradición que forma parte de su identidad cultural. En diversas alcaldías de la Ciudad de México, particularmente en pueblos originarios y barrios con fuerte arraigo cultural, los carnavales continúan siendo un elemento importante de convivencia social y preservación de las tradiciones. La elaboración de vestimentas, máscaras, coreografías y la organización de las comparsas son actividades que requieren la participación colectiva de las comunidades y que permiten que estas celebraciones continúen vigentes. La relevancia cultural de los carnavales en la capital ha sido reconocida institucionalmente mediante su declaratoria como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Ciudad de México, publicada en la Gaceta Oficial, con el propósito de reconocer estas celebraciones como parte de las tradiciones que contribuyen a la preservación de las raíces culturales y al fortalecimiento del tejido social de las comunidades. Dicha declaratoria reconoce que el carnaval constituye una expresión cultural que refleja el sincretismo histórico y cultural presente en la ciudad, producto de la interacción de diversas tradiciones a lo largo del tiempo. Asimismo, se han desarrollado procesos de investigación y documentación cultural en las distintas alcaldías de la ciudad con el objetivo de registrar, catalogar y mapear las manifestaciones artísticas y culturales vinculadas con los carnavales, así como para diseñar estrategias orientadas a su salvaguardia, preservación y difusión como parte del patrimonio cultural de la Ciudad de México. En este mismo sentido, a nivel internacional, la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), adoptada en 2003, reconoce que las tradiciones, festividades, expresiones artísticas, usos sociales, rituales y conocimientos transmitidos de generación en generación constituyen parte fundamental del patrimonio cultural de los pueblos. De acuerdo con este instrumento internacional, el patrimonio cultural inmaterial comprende aquellas prácticas, representaciones y expresiones que las comunidades reconocen como parte de su identidad cultural, mismas que se transmiten constantemente y se recrean en función de su entorno social e histórico. Bajo esta perspectiva, las celebraciones comunitarias como los carnavales representan expresiones culturales vivas que permiten preservar la memoria colectiva, fortalecer la identidad social y promover la participación comunitaria. Estas manifestaciones no sólo reflejan la riqueza cultural de las comunidades que las realizan, sino que también contribuyen a la diversidad cultural y al fortalecimiento del tejido social, al reunir a habitantes de distintas generaciones en torno a prácticas culturales compartidas. En el ámbito legislativo, el Congreso de la Ciudad de México ha reconocido la importancia de estas manifestaciones culturales mediante reformas a la Ley de Fomento Cultural de la Ciudad de México, a fin de incluir a los carnavales como parte de la cultura popular y tradicional de la capital. En el marco de dichas reformas se ha destacado que la Ciudad de México posee una composición pluricultural, sustentada en la diversidad de sus habitantes, pueblos, barrios originarios y comunidades indígenas, quienes han preservado sus tradiciones, prácticas culturales y formas de organización comunitaria a lo largo del tiempo. Dentro de este contexto cultural, los carnavales constituyen una de las celebraciones más representativas de los pueblos y barrios originarios, ya que a través de ellos se transmiten saberes, prácticas culturales y formas de identidad colectiva que fortalecen el sentido de pertenencia y arraigo de las comunidades. En la actualidad se celebran carnavales en diversas alcaldías de la Ciudad de México, entre ellas Azcapotzalco, Cuajimalpa, Gustavo A. Madero, Iztacalco, Iztapalapa, Milpa Alta, Tláhuac, Venustiano Carranza y Xochimilco, donde participan numerosas comparsas y grupos comunitarios que mantienen viva esta tradición. No obstante, pese a su relevancia cultural, histórica y social, muchas de estas tradiciones no cuentan con mecanismos permanentes de reconocimiento institucional que permitan visibilizar plenamente la importancia de quienes participan activamente en su organización y preservación. La falta de espacios de reconocimiento y difusión puede generar que con el paso del tiempo estas prácticas pierdan presencia o disminuya la participación de las nuevas generaciones. En este sentido, resulta importante promover acciones que reconozcan el valor cultural de los carnavales y el papel que desempeñan las comunidades que los organizan y preservan. Por ello, se considera pertinente que la Ciudad de México establezca el 29 de marzo de cada año como el “Día de las y los Carnavaleros de la Ciudad de México”, con el objetivo de reconocer esta tradición, fortalecer su difusión y contribuir a la preservación de una de las expresiones culturales más representativas de los pueblos y barrios de la capital. IV. PROBLEMÁTICA DESDE LA PERSPECTIVA DE GÉNERO La presente propuesta legislativa reconoce que los carnavales de la Ciudad de México constituyen espacios comunitarios donde participan mujeres y hombres en la preservación de las tradiciones culturales. Sin embargo, históricamente la participación de las mujeres dentro de estas celebraciones no siempre ha sido visibilizada en la misma medida, a pesar de que desempeñan un papel fundamental en la organización, preparación y desarrollo de estas festividades. En diversos pueblos y barrios de la Ciudad de México, las mujeres contribuyen activamente en la elaboración de vestimentas, bordados, máscaras y otros elementos tradicionales que forman parte de los carnavales, así como en la organización comunitaria que permite llevar a cabo estas celebraciones. Además, participan en la transmisión de conocimientos y prácticas culturales que permiten que estas tradiciones continúen vigentes entre las nuevas generaciones. Históricamente, muchas de estas labores han permanecido poco reconocidas, ya que en diversos contextos las expresiones públicas del carnaval, como la participación en comparsas o personajes tradicionales, han sido predominantemente asociadas con la presencia masculina. No obstante, el papel de las mujeres dentro de estas celebraciones resulta indispensable, tanto en la preservación de los saberes culturales como en el fortalecimiento de la organización comunitaria que sostiene estas festividades. En este sentido, reconocer los carnavales de la Ciudad de México también implica visibilizar la participación de las mujeres en estas manifestaciones culturales, así como promover condiciones de participación más equitativas dentro de los espacios comunitarios donde se desarrollan estas tradiciones. Desde una perspectiva de género, resulta importante valorar y reconocer las distintas formas en que mujeres y hombres contribuyen a la preservación del patrimonio cultural de los pueblos y barrios de la ciudad. V. ARGUMENTOS QUE LA SUSTENTAN Hoy, desde el Grupo Parlamentario de MORENA, se pone a consideración de esta Soberanía la presente propuesta para que en la Ciudad de México se reconozca el 29 de marzo de cada año como el Día de las y los Carnavaleros de la Ciudad de México, con el objetivo de visibilizar y reconocer una de las expresiones culturales más representativas de los pueblos y barrios que integran la capital. Los carnavales constituyen celebraciones tradicionales que forman parte de la vida comunitaria en diversas zonas de la Ciudad de México. Estas festividades se caracterizan por la participación colectiva de las comunidades, quienes, a través de comparsas, personajes tradicionales, música, danzas, máscaras y vestimentas preservan prácticas culturales que han sido transmitidas de generación en generación y que forman parte de la identidad social de sus pueblos y barrios. En distintos pueblos originarios y comunidades de la ciudad, la organización de los carnavales implica un proceso colectivo que involucra a familias completas, músicos, danzantes, artesanos y habitantes de las comunidades que, mediante su participación, contribuyen a mantener vigentes estas celebraciones. La preparación de trajes, la elaboración de máscaras, la organización de comparsas y los recorridos festivos son resultado del trabajo comunitario que fortalece los lazos sociales y culturales entre quienes participan en estas tradiciones. En este sentido, los carnavales representan una manifestación cultural que refleja la historia, las costumbres y las formas de organización de los pueblos y barrios de la Ciudad de México. Estas celebraciones permiten preservar conocimientos, prácticas y expresiones que forman parte de la memoria colectiva de las comunidades y que continúan transmitiéndose entre generaciones. Reconocer el Día de las y los Carnavaleros de la Ciudad de México no implica únicamente establecer una fecha dentro del calendario cívico de la ciudad, sino también generar un reconocimiento hacia las comunidades que han mantenido vivas estas tradiciones a lo largo del tiempo. Este reconocimiento contribuye a visibilizar la importancia cultural de los carnavales y a fortalecer las acciones orientadas a su preservación y difusión. Este reconocimiento también se vincula con el derecho de las personas y comunidades a preservar y desarrollar sus expresiones culturales, así como a proteger el patrimonio cultural de los pueblos y barrios que integran la Ciudad de México. Por ello, se considera pertinente que el Congreso de la Ciudad de México reconozca el 29 de marzo de cada año como el Día de las y los Carnavaleros de la Ciudad de México, como una forma de valorar y promover estas expresiones culturales que forman parte del patrimonio y de la identidad de los pueblos y barrios de la capital. VI. FUNDAMENTO LEGAL La presente iniciativa encuentra sustento en diversos ordenamientos jurídicos que reconocen el derecho de las personas y comunidades a preservar y desarrollar sus expresiones culturales. En primer término, la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en su artículo 2°, apartado A, reconoce el derecho de los pueblos y comunidades indígenas a preservar y enriquecer sus lenguas, conocimientos y todos los elementos que constituyan su cultura e identidad, estableciendo que: ARTICULO 2º La Nación tiene una composición pluricultural sustentada originalmente en sus pueblos indígenas, los cuales descienden de poblaciones que habitaban en el territorio actual del país al iniciarse la colonización y que conservan sus propias instituciones sociales, económicas, culturales y políticas, o parte de ellas. En el mismo sentido, la Constitución Política de la Ciudad de México reconoce la diversidad cultural y el derecho de las personas a participar en la vida cultural de la ciudad. En particular, el artículo 8, apartado D, Derechos Culturales, establece: ARTÍCULO 8º apartado D Toda persona, grupo o comunidad tiene derecho al acceso, participación y disfrute de la vida cultural, así como a preservar, desarrollar y difundir sus identidades, tradiciones, costumbres y manifestaciones culturales. Por su parte, la Ley de Fomento Cultural de la Ciudad de México, en su artículo 2º, establece que: ARTÍCULO 2º. La diversidad cultural es patrimonio de la sociedad y su preservación, promoción, difusión, protección y disfrute en la Ciudad de México corresponde a las autoridades, a las instituciones públicas y privadas, a las organizaciones de la sociedad civil y, en general, a todas las personas que habitan y transitan en la Ciudad. En este sentido, las actividades y manifestaciones culturales que forman parte de la identidad de los pueblos, barrios originarios y comunidades de la Ciudad de México, como es el caso de los carnavales, constituyen expresiones culturales que deben ser promovidas, fomentadas y preservadas por las autoridades, a fin de garantizar la continuidad de estas tradiciones que forman parte del patrimonio cultural de la capital. VII. ORDENAMIENTO A MODIFICAR La presente iniciativa no propone la modificación de un ordenamiento jurídico en particular, toda vez que su objeto consiste en declarar el 29 de marzo de cada año como el “Día de las y los Carnavaleros de la Ciudad de México”, con la finalidad de reconocer el valor cultural y social de estas celebraciones tradicionales que forman parte de la identidad de los pueblos, barrios de la capital y comunidades de la capital. TEXTO NORMATIVO PROPUESTO En virtud de lo anteriormente expuesto, se propone el siguiente proyecto de Decreto: EL CONGRESO DE LA CIUDAD DE MÉXICO, III LEGISLATURA, DECRETA: ÚNICO. Se declara el 29 de marzo de cada año como el “Día de las y los Carnavaleros de la Ciudad de México”, con el objeto de reconocer la contribución de las personas y comunidades que participan en la preservación, promoción y transmisión de los carnavales, como expresiones de identidad 10 cultural, tradición popular y patrimonio cultural inmaterial de los pueblos, barrios y comunidades de la Ciudad de México.

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